10 AÑOS DESPUÉS: ORTEGA LARA Y LA LIBERTAD

Poco antes de comenzar a escribir estas líneas ha terminado en Telemadrid la entrevista que, en su primer programa, Fernando Sánchez Dragó ha realizado a José Antonio Ortega Lara, el funcionario de prisiones a quien la banda terrorista y asesina E.T.A. mantuvo secuestrado durante 532 días.
Aún recuerdo, y lo haré toda mi vida, aquel 30 de junio de 1997 en que sabíamos por la televisión el fin del secuestro más largo de la historia de E.T.A., el de 532 días durante los cuales España entera se mantendría en vilo esperando que tamaña vileza no acabara en tragedia. Hoy, gracias al programa nocturno "Diario de la noche", en el día en que el veterano periodista de 70 años debutaba como nuevo Director del programa autonómico, los madrileños y todos aquellos que lo siguieran por satélite, hemos podido revivir aquellos duros días a través del testimonio en primera persona de quien sufriera las macabras miserias de quienes tienen por enemigo no ya a España sino a las propias ideas de Libertad, Bien y Justicia.
Difícil será resumir en pocas líneas lo que las estremecedoras palabras del liberado expresaran sobre su cautiverio, aunque sí resaltaré algunos puntos que, habiéndome impactado, considero de mayor relevancia. Y es que palabras como las que dijera Ortega Lara al encontrarse por primera vez desde su liberación, con el que por en entonces fuera el Ministro del Interior, nos pueden iluminar sobre los últimos acontecimientos acaecidos en España en relación con la lucha antiterrorista. Estas palabras dirigidas a Jaime Mayor Oreja fueron las siguientes: "comprendo perfectamente que no cedieran ante los terroristas". Esta frase, dicha por quien pasara el mayor cautiverio de la historia del terrorismo en nuestra Patria, ha de conmovernos, hacer reflexionar a quien todavía crea en el engaño que supone creer que la negociación es una salida al terror y confirmarnos a quienes creemos profundamente que ningún tipo de negociación es posible con quienes únicamente creen en la coacción, la violencia, el terror y las armas en pos de no se sabe cuáles objetivos.
Que una persona como Ortega Lara se posicione de esta manera indica algo que ya muchos han advertido antes: que ante el chantaje y la violencia, el diálogo con E.T.A. resulta en todo punto una inmoralidad, que subyuga la voluntad de todo un país como España a la mísera y tirana voluntad de unos cuantos que se abrogan para sí la representación nunca votada y menos aún mayoritaria en la sociedad de un pueblo tan digno como el vasco, con absoluto desprecio por la democracia, palabra que es manipulada y desvirtuada por la demente jerga pseudo-revolucionaria que bajo el pretexto de la nación, la libertad o la autodeterminación nos pretenden situar imperativamente en un escenario irreal e imaginario de la "lucha" entre el pueblo vasco (alma primigenia de España) con el resto de pueblos que formamos las Españas. Y lo que resulta más grave, auspiciado, si acaso cínicamente resistido, por un nacionalismo "democrático" que, cegado por su mitológica ideología, vería con buenos ojos la consecución de sus propios objetivos a pesar de obtenerlos mientras que junto a dicha militancia se sitúe una banda terrorista como E.T.A. que ha bañado de sangre la vida de tantos conciudadanos cuya máxima aspiración era la libertad y la confrontación política de las ideas en democracia.
Es un eventual proceso "de paz" negociador la deconstrucción de la autoridad de las leyes e instituciones democráticas que, ante el empuje de los violentos, consigue rendir a todo un Estado en pleno siglo XXI y considerar de igual a igual las proposiciones de quienes ni siquiera ostentan la responsabilidad de cargo representativo de ningún grupo o institución. Asimismo, constituye un burdo y siniestro desprecio antes tantos que perdieron su vida por defender su Patria en libertad. ¿Qué legitimidad le quedaría a un Estado para hacer valer sus leyes, el orden y la justicia, si ante quienes más las atacan se considera siquiera la posibilidad de la negociación?, ¿No es poner si acaso en jaque a todo lo que significa España y la vida de los españoles en libertad?. Así es, y es hora de empezar a olvidarse de contemplaciones ya fracasadas reiterativamente en el pasado.
Basten por hoy estas reflexiones, en absoluto nuevas, a la luz del testimonio de un héroe por la libertad como lo es José Ortega Lara. Un hombre investido de autoridad para hacer llegar al gobierno de nuestra España un mensaje tan simple, sencillo y a su vez tan primario e imprescindible como es que debe defender, primero la Justicia, el imperio de la ley, la libertad y, en definitiva, al pueblo que le ha dado su representación: España.
La entrevista, seguro, dará para mayores y posteriores reflexiones.


